miércoles, 12 de abril de 2017

REPARACIONES MAL EFECTUADAS

Tal y como se ha comentado en anteriores entradas, en algunos edificios intervenidos nos hemos encontrado reparaciones anteriores que habían sido mal ejecutadas.

Estas reparaciones suelen ser parcheos ejecutados en zonas muy puntuales de las estructuras en las cuales la persona que ha efectuado la intervención se ha limitado a "sanear" la zona.

Pero en otros casos nos hemos encontrado con intervenciones de relevancia que, por distintas causas, han dado como resultado una nueva intervención en el mismo lugar y para la misma lesión. Estamos hablando sobre todo de patología en el hormigón asociada a la corrosión de las armaduras.

Las diferentes lesiones debidas a la corrosión varían para cada edificio y para cada situación, aunque suelen presentarse en forma de fisuras o grietas y, en los casos más extremos, de desprendimientos. La actuación básica consiste en picado del hormigón hasta descubrir armadura; cepillado de la misma para quitar las capas de óxido; pasivado de las armaduras y recomposición de la sección del hormigón perdida con morteros de reparación. Pero si no se realiza correctamente, aparecen nuevas lesiones debidas a la corrosión. Así mismo, estos nuevos daños son notablemente más acentuados.
Reparación mal efectuada (Foto propia)


Los fallos más recurrentes en estas reparaciones mal efectuadas son:

1.- No haber tenido en cuenta la causa que ha producido el daño. Tal y como se ha especificado en anteriores entradas, aunque la forma de reparación es semejante en el caso de carbonatación o ataque por ion cloruro, si no se corta el ataque que produce la corrosión, ésta volverá a salir.

2.- No limpiar correctamente la armadura. Es necesario que se trate la zona corroída y se descubra la armadura hasta la zona sana.

3.- No descubrir todo el diámetro del armado. La armadura se debe descubrir entera, picando unos 2 cm por detrás del recubrimiento.

4.- No seguir las especificaciones de los productos empleados. Por ejemplo, muchas veces se dan dos capas de morteros, pasándose o no dejando el tiempo necesario entre puestas. Esto puede afectar al contenido de agua del mortero o a la adherencia entre las mismas.
En esta muestra se puede apreciar que el mortero ha sido añadido en varias capa (Foto Propia)

5.- Si se usa mortero de base cementicia hay que tener en cuenta la retracción del producto. Además, la interfase entre hormigón antiguo y nuevo puede verse afectada.

6.- Usar productos de diferentes casas comerciales. Cada casa comercial utiliza unos elementos químicos específicos en la producción de los morteros de reparación. Estos productos pueden interactuar y verse afectados por diferentes elementos presentes en otros productos. Por ello hay que tener clara las características de los productos usados.


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lunes, 17 de octubre de 2016

NUEVO ARTICULO PUBLICADO EN REVISTA DE CONSTRUCCION

Hemos publicado un artículo en Engineering Failure Analysis sobre la problemática de los edificios de segunda residencia en la costa Valenciana.

Este artículo se centra en las lesiones más comunes que presentan este tipo de edificaciones, así como un estudio del nivel de daños presente en cada población analizada.

En el siguiente enlace podeis ver el mismo:


http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1350630716306264

lunes, 23 de mayo de 2016

REHABILITACION DE ESTRUCTURAS DE MADERAS. ATAQUES BIOLOGICOS

Dentro de las rehabilitaciones que estamos realizando en el despacho, cada vez son más frecuentes las intervenciones en  estructuras de madera.

Para poder abarcar una rehabilitación en estas estructuras, se hace necesario conocer primero las posibles lesiones que se pueden presentar.
 
Estado en el que se encontraba la estructura

En la última intervención efectuada, se había producido un ataque a la madera de origen biológico. Por ello, en esta entrada, me gustaría hablar de las diferentes lesiones producidas por los agentes biológicos más comunes.
Estos agentes los podemos dividir muy a grosso modo en dos categorías:
- Hongos
- Insectos




 Con respecto a los hongos, tenemos los hongos cromogenos que afectan únicamente a la estética y los hongos de pudrición. Estos últimos se suelen producir con humedad relativa superior a 18 % y temperaturas medias, del orden de 20-25. Estos hongos producen una enzima que destruye la madera; con ello, producen la pudrición de la misma.
El más usual es la pudrición parda. Se le conoce con ese nombre porque suele ser marrón-rojizo, con una aureola de un color más claro. Se suele dar con poca humedad, por lo que se le conoce también como pudrición seca. Ataca principalmente a la celulosa de la madera.
También son características  la pudrición blanca y la llamada pudrición blanda. La primera suele atacar a la lignina de la madera. En cambio, la pudrición blanda ataca a la celulosa y suele aparecer en condiciones de elevada humedad. 

Dentro de los insectos, podemos diferenciar los que producen un ciclo larvario dentro de la madera o los que forman colonias. Dentro de los primeros tenemos la polilla, el gorgojo, la carcoma y la carcoma grande. Con respecto a los que forman colonias, la más importante es la termita.

Los más conocidos y los que causan mayores daños son la carcoma ( de tipo normal o grande) y sobre todo las termitas. Veamos algunas características.

La carcoma normal o fina se suelen ubicar en ambientes con humedad alta. Suelen atacar a la albura de las frondosas y las coníferas, aunque destruyen tanto la albura como el duramen. La carcoma deposita los huevos en la madera. Estos huevos eclosionan y las larvas resultantes salen al exterior, haciendo túneles en la madera, devorándola. Esta larva se transforma en insecto adulto, realizando orificios para salir al exterior. Estos orificios son circulares y suelen tener un diámetro entre 1 y 1,5 mm.

La carcoma grande tiene un ciclo vital mucho mayor que el de la carcoma fina, con una puesta de huevos muy importante (del orden de 300-400) huevos. Suelen atacar con una presencia muy grande de humedad. Atacan a la albura de las coníferas y sobre todo a madera nueva, siendo casi nula su presencia en madera antigua. No suelen atacar al duramen. Las larvas suelen alcanzar tamaños importantes, unos 20-22 mm. Los orificios de salida son ovalados y de unos 6 mm.

Las termitas viven en colonias o nidos. Estas colonias se suelen ubicar en tierra y pueden tener dimensiones muy importantes y que pueden estar alejadas del lugar de ataque. No toleran la luz, por lo que no suele haber orificios de salida en la madera. Sí que se pueden apreciar conductos de apariencia terrosa en las paredes de yeso o cal por donde suben suben, por lo que suele ser un método bueno para detectarlas. Atacan por igual a albura que a duramen. Un ataque por termitas suele ser devastador, ya que al exterior la madera puede dar la sensación de sana y por dentro puede estar destrozada. 
Viguetas con presencia de termitas aunque aparentemente en buen estado

Para la identificación ocular de los insectos que han producido el daño, nos solemos basar en las señales dejadas en la madera: serrín que producen, forma y dimensiones de los orificios, tipo y dirección de las galerías que forman, etc. Además, cada especie de madera está más predispuesta a un determinado ataque.

Presencia de detritus

Tal y como hemos hablado anteriormente, en el último proyecto acometimos una rehabilitación estructural en una vivienda con estructura horizontal en madera. En una primera inspección ocular, los inquilinos denotaron la presencia de orificios de carcoma normal. No obstante, en la inspección más a fondo que realizamos los técnicos, pudimos a preciar la presencia de estalactitas de detritus típicas de las termitas. Además, en las catas realizadas en el cielo raso se pudo apreciar pudrición parda en las cabezas de vigueta. Cuando se pincharon las vigas, el punzón reveló que por dentro las vigas estaban en algunas zonas huecas, obligando a apuntalar toda la estructura.







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domingo, 8 de mayo de 2016

CONTROL DE LA HUMEDAD Y LA PRESENCIA DE AGUA EN INTERVENCIONES ESTRUCTURALES


Cuando hablamos de corrosión de armaduras es importante tener en cuenta el factor desencadenante de esa corrosión. 

Como hemos hablado en anteriores entradas, la corrosión inducida por ataque de ion cloruro o la producida por la carbonatacion del hormigón produce efectos distintos en la armadura.

Pero una vez determinada la causa, se hace necesario conocer el factor que ha inducido esa corrosión. Como sabemos, la corrosión electroquímica necesita de un electrolito para que se produzca. Generalmente este electrolito suele ser la presencia de agua. 

Por ello, cuando se acomete una intervención de tipo estructural en un edificio, además de reparar los daños que se han producido, es necesario intervenir sobre el factor desencadenante de la lesión.

Este hecho se suele obviar cuando se producen intervenciones de tipo parcheo, sobre todo en intervenciones sobre frentes de forjado o balcones. La mayoría de las veces se actúa solo devolviendo la sección de hormigón y la pasivación perdida. Puede que se tenga suerte y, además, se utilicen productos y revestimientos hidrófugos o repelentes del agua.

El hormigón tiene por sí mismo un cierto grado de humedad en el interior de sus poros. Hormigón seco únicamente se puede encontrar en zonas determinadas ( zonas áridas o con una humedad relativa muy baja). Por ello, la Norma UNE-EN 1504 habla de principio de protección contra la penetración del agente agresivo (Principio 1) y control de humedad (Principio 2), porque no sólo hay que reducir o prevenir la entrada de agentes agresivos y agua, sino que es necesario un control del contenido de humedad en el interior del hormigón.

Por todo lo descrito anteriormente, hay que estudiar las causas y los factores desencadenantes de la corrosión. Una vez determinados, hay que proceder, además de intervenir en la estructura, actuar también en la causa que ha producido la presencia de agentes agresivos o de agua.

Grietas en viga producida por corrosion      (Foto propia)

En nuestra última intervención, se realizó una intervención de tipo parcheo en pilares y vigas de sótano. Era la tercera reparación efectuada en los últimos 10 años. Después de realizar los ensayos pertinentes y las catas, se pudo comprobar que la presencia de agua era debida a filtraciones en la zona superior al garaje.




Presencia de humedad en la terraza   
Por ello, fue necesario convencer a la propiedad que si quería un edificio durable, era imprescindible acometer una intervención en la impermeabilización de las zonas comunes. Fue, por tanto, necesario una actuación de demolición del pavimento a base de hormigón poroso y de la impermeabilización para, posteriormente, colocar una lámina doble de impermeabilización tipo PVC, con los geotextiles correspondientes y recolocar el hormigón poroso.



Posteriormente se acometió la intervención estructural y se protegió la estructura con un revestimiento adecuado.
Prueba de estanqueidad




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viernes, 15 de mayo de 2015

REHABILITACION DE EDIFICIO DE APARTAMENTOS EN PRIMERA LINEA DE PLAYA EN CULLERA

Dentro del trabajo de rehabilitación estructural de edificios, nos entró uno que era más que un reto. En efecto, era un edificio de apartamentos en el que las plantas bajas dedicadas a aparcamientos había sufrido un ataque por corrosión severa.

El edificio está ubicado en la playa del Faro de Cullera y dispone de un bloque de apartamentos en la parte superior con estructura metálica y otra zona de garajes en dos plantas con estructura de hormigón armado debajo del bloque habitacional.


Parte apuntalada. Fuente: foto propia
 La intervención resultó una tarea ardua y muy complicada. En un principio se dudó si tirarlo o rehabilitarlo, por lo menos la parte de los garajes que era la más afectada. Visto que el edificio por sus características no se podía demoler y volverlo a reconstruir, se planteó una intervención estructural importante. Se tuvo que apuntalar todo el forjado, los pilares y vigas, ya que como se aprecia en la imagen, estaba ya en un nivel 4 de corrosión. Las viguetas se hubieron que colocar una estructura metálica provisional para asegurar la terraza superior.


Vigueta. Fuente: foto propia

Las viguetas, en este caso, estaban bastante afectadas, con zonas en donde había saltado el recubrimiento y ni siquiera quedaba rastro de armadura.En muchos lugares no se podía ni plantear la sustitución funcional, debido a que no existía armado. Con lo que en estos casos se planteó la sustitución completa del forjado.



Pilar en junta. Fuente:foto propia

Los pilares, cuando se inspeccionó el edificio, presentaban desprendimientos de recubrimiento en un porcentaje alto de los mismos. En otros aparecía una grieta longitudinal marcando la posición de la armadura longitudinal. Cuando se realizaron las catas en los mismos, los resultados fueron que estaban carbonatados un profundidad en torno a 45-50 mm con lo que todo el recubrimiento de las armaduras estaban afectado. También los ensayos de ión cloruro fueron demoledores, ya que la presencia de cloruros quintuplicaba el umbral crítico.



Picado del pilar. Fuente:foto propia

Las reparaciones efectuadas consistieron primero en apuntalar bien la obra y los pilares para descalzarlos. Una vez descalzados, se procedía al saneamiento del hormigón carbonatado y a quitar la armadura afectada y sustituirla por una nueva, anclada a la cimentación y a la viga mediante esperas de armadura  con un solapo adecuado al cálculo, con un nuevo estribado cada 15 cm en cabeza y pie de pilar y 20 cm en el resto.



Demolicion de forjado. Fuente: propia

En cuanto a las vigas y viguetas, como se ha comentado antes, en las zonas donde se podía se realizó demolición de paños de forjado e intervención en vigas, mediante saneado de hormigón y reposición del armado perdido y estribado. En las zonas donde no se pudo demoler, se planteó el refuerzo de viguetas por la parte inferior.




El resultado de la intervención, con los problemas que aparecieron en obra y que se fueron solventando in situ, ha sido el devolver al edificio la funcionalidad y resistencia estructural que había perdido, con una frase que define muy bien  el trabajo: "Se ha resucitado un edificio abocado a la demolición"


Fachada. Fuente: Fotos propias
Pilar. Fuente: Fotos propias
Paño, pilar y viga. Fuente: fotos propias




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miércoles, 6 de mayo de 2015

EL SALER. EL DILEMA SI DEJAR REHABILITAR O NO

 Hace poco salió en el diario LEVANTE-EMV un artículo que decía:

" Un Paraíso en el Limbo Legal" (*)


Dicho artículo hacía referencia a las obras de mantenimiento que se están realizando en un bloque de apartamentos en la Devesa del Saler. El autor exponía el hecho de si era lícito o no rehabilitar unos edificios que en su momento fueron declarados fuera de ordenación y que atentaban contra la Protección del Parque Natural del Lago de la Albufera y la Dehesa.

Antes que nada, para los que no sean de Valencia o no tengan constancia histórica de los hechos y se pregunten por qué este revuelo por unos edificios, me gustaría realizar una pequeña reseña histórica:



 A finales de los años sesenta, coincidiendo con auge turístico y la proliferación de edificios residenciales en el Litoral Valenciano, fue aprobado por Ayuntamiento de Valencia lo que era un plan urbanístico en toda regla en el paraje natural de la Dehesa de El Saler.  Este Plan concebía una gran urbanización con servicios y zonas comunesy  había proyectados  hoteles y  apartahoteles,  torres de apartamentos , nueve poblados costeros, una zona popular para 100.000 personas, un campo de golf, un puerto deportivo (lo que hoy es el lago), un parador nacional (si construido) y un hipódromo. Sin contar con el paseo de El Saler, en donde se disponían de bares, restaurantes, etc. En total casi 80 edificaciones en altura, entre bloques de apartamentos, hoteles y apartahoteles con prácticamente la urbanización de más de 700 hectáreas del bosque.

"EN TOTAL SE PROYECTARON CASI 80 EDIFICACIONES EN ALTURA ENTRE TORRES DE APARTAMENTOS, HOTELES Y APARTAHOTELES"


A principios de los años 70, empezaron a aparecer voces de diversa índole que abogaban por el mantenimiento del parque y en contra de la Urbanización. Una de las voces más famosas que salió en defensa del parque fue Felix Rodriguez de la Fuente. Siguiendo con esta senda, los vecino empezaron a clamar contra el Plan.
En 1973, el Ayuntamiento acuerda con los vecinos la realización de un estudio sobre la situación del parque, que lleva al siguiente año a que se estudie una remodelación del Plan del Saler, con la anulación de 23 torres de las proyectadas.

A partir de 1982, se aprueba el Plan Parcial de Reforma Interior de la Devesa del Saler. En este Plan se decide el mantenimiento y la regeneración del ecosistema presente en el parque.

El PGOU de 1988 declaró las torres de apartamentos y las viviendas unifiamiliares de la Devesa de El Saler fuera de ordenación sustantiva. No se expropiaron por falta de dinero y las torres de apartamentos se tenía previsto que siguieran en pie hasta que se agote su vida útil.
 

"EN 1988, EL PGOU DE VALENCIA, DECLARO LAS TORRES DE APARTAMENTOS FUERA DE ORDENACION"


Después de esta reseña cronológica, en el presente y sin contar las zonas de unifamiliares y el hotel, en total hay unas 20 torres de apartamentos en todo el parque. Muchas de estas torres, ademas, son dobles, con una altura media de 11-12 plantas.

Dejando de lado que en la visita que efectuamos a la zona y que dejó entrever que no sólo era uno el que se estaba rehabilitando, sino que fueron varios los edificios que tenían, en mayor o menor medida, algún tipo de rehabilitación pasada o presente, esta inspección in situ dejó un total de 17 edificios con algún tipo de manifestación patológica derivada del mantenimiento y de la exposición a los ambientes agresivos. Estamos hablando de casi un 85 % de edificios afectados. 

Los niveles de afectación varían de 1 a 4, dependiendo del daño.

En este sentido, el nivel de afectación depende sobre todo del tipo de lesión y de la ubicación de la misma, aunque prácticamente la mayoría se dan en la fachada. 


Torre en saler. Fuente: Google Maps
Como vemos, estas torres de apartamentos, por su ubicación y por la falta de mantenimiento que han tenido, tienen muchos problemas en forma de lesiones patológicas, que empiezan a afectar al sistema de estabilidad del edificio. 

El dilema que se nos presenta es si se debería  rehabilitar estas edificaciones o se debe de dejar que se vayan deteriorando hasta que sean inhabitables.

Como experto en el tema de rehabilitación de edificios, sobre todo de segunda residencia, mi experiencia me dice que el umbral de inhabitabilidad de estas viviendas debido a la falta de mantenimiento, puede degenerar en problemas más graves. En efecto, si estos edificios llegan a un nivel 4 (algunos van de camino) de afección estructural, ¿qué se hará por parte de la Administración?. ¿Apuntalar y evacuar a la gente y demoler?. Francamente, no creo que se llegue hasta tal extremo, por lo que se dejaría realizar una intervención estructural.

Con lo que dejar hacer a la Naturaleza hasta que se caigan los edificios no es una opción. Yo soy más partidario en no esconder la cabeza, sino en actuar, mediante concienciación  a las personas de lo que atañe vivir en un parque natural, rehabilitando las viviendas para que sean eco-sostenibles, mejorando las ayudas a estos edificios para tal fin, y en consecuencia, que se cree una interacción viviendas-ecosistema-población, que permita un disfrute, pero a la vez una obligación. 

Porque la solución radical consistiria en expropiar y demoler. Pero nunca podremos recuperar el daño realizado.

(*) Se puede ver el artículo en la edifición del domingo del Levante. http://www.levante-emv.com/suscriptor/en-domingo/2015/05/03/en-el/1259284.html

miércoles, 11 de febrero de 2015

REFUERZO DE PILARES DE HORMIGON ARMADO (II)

REFUERZO MEDIANTE RECRECIDO DE HORMIGON

El uso del recrecido de hormigón armado envolviendo total o parcialmente a un soporte como forma de refuerzo es uno de los más antiguos, económicos y eficaces que se conocen.

Este sistema consiste en adosar una camisa de hormigón armado sobre el soporte que se quiere reforzar. En cuanto al tipo de hormigón usado en el encamisado, podemos distinguir:

Encamisado con hormigón tradicional Se usa un hormigón normal para el recrecido, esto es, mediante encofrado y vertido del mismo. En este caso, se recomienda usar un tamaño máximo de árido reducido y mejorar la trabajabilidad. El espesor mínimo de la capa de hormigón adicional puede situarse en torno a los 10 cm, si bien con medios adecuados, se puede llegar a espesores menores, aunque las recomendaciones de la bibliografia dan un mínimo de 7 cm.
Foto cortesia de O. Caballero, arquitecto
Encamisado con hormigón proyectado. Se proyecta directamente mediante gunitado el hormigón sobre la ferralla. Este sistema tiene excelentes propiedades de adherencia y resistencia. Con las nuevas técnicas de gunitado, el espesor del recrecido puede reducirse considerablemente hasta los 4-5 cm (no se recomienda para pilares espesores menores).

La transmisión de las cargas al refuerzo se produce mediante transmisión directa desde el forjado al recrecido y por transmisión por tensiones rasantes en la interfaz entre hormigones. Por lo que la unión entre hormigones en este tipo de refuerzo, es esencial para su buen funcionamiento. En efecto, como una parte de la carga aplicada se transmite al refuerzo mediante tensiones rasantes, para asegurar una adecuada transmisión de cargas, será preciso cuidar al máximo las condiciones de contacto existente entre el soporte de hormigón y el refuerzo. En ocasiones puede ser necesario aumentar o asegurar la adherencia entre el hormigón antiguo y el nuevo mediante el empleo de adhesivos, tipo resina epoxi, lechada o morteros de base cementicia. En este caso, si se realiza este puente de unión, hay que prestar atención al efecto barrera al paso de vapor de agua de los productos como las resinas epoxi.

Foto cortesia O.Caballero

La forma de puesta en obra es mediante el saneado de la superficie del soporte a reforzar (ya que se mejora la adherencia). Es conveniente el descarnado de las esquinas en el caso de pilares rectangulares para  evitar concentraciones de esfuerzo rasante en las mismas. Seguidamente se dispone el montaje de las armaduras, convenientemente ancladas o en cimentación o en la estructura horizontal. El efecto zunchado como se ha comentado en la anterior entrada es importante, con lo que los estribos juegan un papel fundamental en el refuerzo mediante este sistema. Posteriormente se hormigona el recrecido por alguna de las dos técnicas descritas anteriormente.



Hay que tener en cuenta en el diseño del recrecido si se dimensiona para que entre en carga cuando se deforme el elemento, es decir, para acciones que no estén presentes en el momento de la ejecución del refuerzo o que entre en carga desde un primer momento. En este caso es importante descargar completamente el soporte. No obstante siempre es recomendable una descarga del elemento a reforzar.

Foto Cortesia de O. Caballero

Es recomendable que el espesor del recrecido sea inferior a 1/3 del espesor del hormigón existente. En efecto el boletín CEB número 162 dispone que el espesor no sobrepase ese tercio.

En función de condicionantes de tipo constructivo, puede ser necesario el uso de mortero en vez de hormigón, si bien el primero presenta una mayor retracción, con lo que hay que tener mucho cuidado. Es por eso que se suele utilizar morteros especiales de baja retracción.

Las ventajas de este sistema son:
- Menor coste económico
- Sistema sencillo de ejecución en comparación con otros sistemas.
- La mano de obra no requiere un alto nivel de cualificación, si bien es conveniente que sea ejecutada por personal con cierta experiencia en la ejecución de obras de rehabilitación, cuidando los detalles y sobre todo la unión entre hormigones.
- Comportamiento satisfactorio, ya que la transmisión de cargas, si está bien ejecutado, es bastante óptima.

Los inconvenientes:
- Incremento de las dimensiones y del espacio necesario, por lo que muchas veces no es viable.
- No se puede poner en carga todo el soporte hasta que el hormigón no alcance su resistencia de cálculo.
- La rigidez del soporte aumenta, con lo que se puede producir una modificación de esfuerzos en la estructura.
- Posible incremento del esfuerzo cortante debido a sismos.

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